¿ERES MÁS LENTO QUE TUS COMPAÑEROS EN EL TRABAJO?
- Luis Carlos García

- 28 abr
- 2 Min. de lectura

¿Sientes que, a veces, no eres tan rápido, efectivo, o resolutivo como tus compañeros en el trabajo? y crees que:
- Tardas más en acabar las tareas
- Trabajas más horas para hacer lo mismo que tus compañeros
- No puedes asumir la misma carga de trabajo
Esto te hace sentir mal y aunque te justificas diciéndote que seguramente se deberá a que:
- Eres demasiado perfeccionista
- Tu mala o organización, que pronto solucionarás con un curso de gestión del tiempo
- Tu inseguridad, que tienes que trabajar en serio
Lo cierto es que te sientes mal y en los momentos negros y llegas a pensar que seguramente eres menos inteligente y nunca destacarás.
De pronto, alguien te habla de un Coach - un mentor que ayuda a personas como tú y decides llamarle y concertar una visita.
Esperas que te ayude a 'sentirte mejor' - ; y entonces te cuenta la historia de un patito que se creía feo hasta que un día y en un estanque encontró a otros como él que resultaron ser cisnes.
Y te habla del talento, y recuerdas:
- Las tareas en las que siempre has sido 'rápido' y nunca le diste importancia
- Aquellas actividades en las que disfrutabas y en las que tus compañeros te reconocían como el más hábil y te preguntas: ¿porque no seguiste ese camino, y te dedicaste a aquello?
Es en ese momento cuando la sospecha se convierte en certeza y te das cuenta que no se trataba de que fueses más lento o rápido, seguro o inseguro sino de que no estabas en tu lugar ni con tu tribu.
Las expectativas sociales y familiares, lo que se esperaba de ti no te hicieron ver tu camino; aquel en el que de verdad podías brillar.
Yo no sé si está es vuestra situación, pero sí sé que hay muchas personas insatisfechas e infelices en su trabajo y que la causa está en que no se dedican a aquello que les haga brillar.
Quizás en aquel momento lo importante era encontrar un trabajo rápido y seguro. Quizás nunca se concedieron un espacio para escucharse y preguntarse dónde podían aportar algo de sí mismos. Quizás solo buscaban el brillo de cartón piedra del prestigio. Quizás querían ser leales a una tradición, una familia, un oficio de generaciones.
Pero fuese cual fuese la razón ahora se encuentran leyendo estás líneas, impertinentes y directas que sin pedir su permiso se atreven a despertarles de su letargo y recordarles quienes son para ofrecerles un puente entre lo que fue y podían haber sido.
Luis Carlos García M.



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